Ismael González de la Serna
(Guadix, 1898– París, 1968)
Retrato de fantasía
1935
Lápiz graso y tinta china sobre papel
310 x 230 mm
Formado entre Granada y Madrid, amigo de Lorca y Ángeles Ortiz, Ismael de la Serna encontró en los maestros antiguos un claro referente para sus composiciones, a medio camino entre el cubismo y el surrealismo. En su imaginario encontramos referencias a Arcimboldo y a Tiepolo, con los que entronca este retrato de una suerte de beduino en el que combina cactus, telas y formas orgánicas para crear un rostro fantástico.