EVA RODRÍGUEZ GÓNGORA
Espectro visible
Grafito sobre papel
210 × 297 mmLa luz es lo que revela. Las cosas existen por sí mismas y a oscuras podríamos palparlas pero es la luz lo que las desvela, lo que demuestra una presencia junto a otra que no se alcanza, lo que declara su color, informa de su transparencia. Aparecer. Ese es el verbo de la luz. «Apparescere» (poner a la vista) «ad» (hacia) «parere» (comparecer); es decir, hacerse visible. Sin la radiación del Sol no habría lugar para el concepto «visión». No existiría nada de lo que conocemos, no existiríamos. Luego, no habría ni vida ni imagen. Un radiómetro es un rudimentario juguete científico, un experimento azaroso, un instru- mento que sirve para medir la radiación de la luz. Está compuesto de una esfera de cristal que provoca un semi-vacío en el que hay un eje y en el eje un aspa. Cada hoja tiene un lado blanco y otro negro. El negro calienta los gases que inciden en él, el blanco, los enfría, los repele y este empuje entre contrarios genera el movimiento del molinillo. Un radiómetro es sensible a la llama de un mechero, de un candil, se activa con la luz de una bombilla, de un teléfono...pero lo que hace que gire, que suene, que gire a toda velocidad es la radiación del Sol.
Esta obra pertenece a la exposición CAMPOS DE FUERZA.
